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Quiero ser en tu vida...

Quiero ser en tu vida, algo más que un instante, algo más que una sombra y algo más que un afán, Quiero ser en ti mismo una huella imborrable y un recuerdo constante y una sola verdad. Palpitar en tus rezos con temor a abandono, ser en todo y por todo complemento de ti. Una sed infinita de caricias y besos, pero no una costumbre de estar cerca de mí. Quiero ser en tu vida, una pena de ausencia y un dolor de distancia y una eterna amistad. Algo más que una imagen y algo más que el ensueño que venciendo caminos llega, pasa y se va... Ser el llanto en tus ojos y en tus labios la risa, ser el fin y el principio, la tiniebla y la luz y la tierra y el cielo... y la vida y la muerte. Ser igual a lo que en mi vida has venido a ser tú... ¡Qué hermosa es!  .

Vaya! Si es un encanto...

Con que quiere felicidad, con que quiere la verdad, con que quiere eternidad, ¡vaya, vaya! Apenas si acaba de distinguir  el sueño de la vigilia, apenas si acaba de darse cuenta  de que él es él, apenas si acaba de labrar su mano,  descendiente de una aleta, el pedernal y el cohete, es fácil ahogarlo en la cuchara del océano, demasiado poco ridículo incluso  como para hacer reír al vacío, con los ojos sólo ve, con los oídos sólo oye, el récord de su habla es el modo potencial, con la razón vitupera a la razón, en una palabra: casi nadie, pero con la cabeza llena de libertad,  de omnisciencia y de existencia más allá de la estúpida carne, ¡vaya, vaya! Porque quizá sí exista, haya sucedido de verdad bajo una de las pueblerinas estrellas. A su modo, dinámico y movido. Para ser una miserable degeneración del cristal, bastante sorprendido. Para haber tenido una difícil infancia  en la obligatoriedad de la manada, no está ma...

Ése problema

  Parábola Ciertos pescadores sacaron del fondo una botella. Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras: "¡Socorro!, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta. Estoy en la orilla y espero ayuda. ¡Dense prisa. Estoy aquí!" -No tiene fecha. Seguramente es ya demasiado tarde. La botella pudo haber flotado mucho tiempo,  dijo el pescador primero. -Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano, dijo el pescador segundo. -Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla "Aquí" está en todos lados, dijo el pescador tercero. El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio. Las verdades generales tienen ese problema. Wislawa Szymborska De "Sal" 1962 .

No dejo de asombrarme

Si acaso Podía ocurrir. Tenía que ocurrir. Ocurrió antes. Después. Más cerca. Más lejos. Ocurrió; no a ti. Te salvaste porque fuiste el primero. Te salvaste porque fuiste el último. Porque estabas solo. Porque la gente. Porque a la izquierda. Porque a la derecha. Porque llovía. Porque había sombra. Porque hacía sol. Por fortuna había allí un bosque. Por fortuna no había árboles. Por fortuna una vía, un gancho, una viga, un freno, un marco, una curva, un milímetro, un segundo. Por fortuna una cuchilla nadaba en el agua. Debido a, ya que, y en cambio, a pesar de. Qué hubiera ocurrido si la mano, el pie, a un paso, por un pelo, por casualidad, ¡Ah, estás? ¿Directamente de un momento todavía entreabierto? ¿La red tenía un solo punto, y tú a través de ese punto? No dejo de asombrarme, de quedarme sin habla. Escucha cuán rápido me late tu corazón. Wislawa Szymborska De "Si acaso" 1978 .

La Cultura y el loco Amor

Yo te dije con toda seriedad "qué largo camino anduve para llegar hasta tí" y tu me dijiste que ya parecía José Angel Buesa y entonces me reí francamente y te dije que los versos eran de Nicolas Guillén y tú (que recién salías de tu clase de francés) me contestaste que entonces era Nicolas Guillén quién se parecía a José Angel Buesa. Yo te dije que te excusaras inmediatamente con Nicolas Guillén y conmigo y entonces me dijiste que el verdadero culpable era yo por llegar al José Angel Buesa esencial a travéz de Nicolás Guillén. Entonces yo te dije que la verdadera culpable eras tú por ser tan puta y ahí fue que me dijiste  "Perdón, estaba equivocada, no es que te parezcas a José Angel Buesa es que eres un José Angel Buesa." Entonces yo saqué la pistola... Roque Dalton > :-) . .

En el entendimiento de tu mente

Mircea Cartarescu (Rumania, 1956) Por qué nos gustan las mujeres (fragmento) " No podría decir cuándo había aparecido en el vagón, pero bajó al mismo tiempo que yo en la plaza Kennedy, con sus tiendas de lujo y sus palmeras, y, caminando erguida en el sari que le ceñía los hombros y las caderas se disolvió en la complicada luz circundante. Muchas veces después de aquello he pensado que si caminando en pos de ella hubiera llegado a tocar su ovillo de seda, se habría vuelto hacia mí, no porque hubiese notado el contacto, sino porque se habría dado cuenta de que fluía desde su cuerpo hacia mis dedos una parte de su desconocido y místico poder interior… Ahora me acabo de dar cuenta de que tanto las mujeres descritas por Salinger con tres palabras expresivas (¡qué formidable: la muchacha que lanza su mechero a una marsopa!), como la que yo no he conseguido describir en una página entera, aparecen cerca del mar. Y me parece que ha de ser así, pues cuando pienso en...

No somos irrompibles

Los cristales pueden quebrarse. A veces basta un leve golpe de abanico. Las telas suelen desgarrarse al contacto  de una diminuta astilla. Se rasgan los papeles... Se rompen los plásticos... Se rajan las maderas... Hasta las paredes se agrietan,  tan firmes y sólidas que parecen. ¿Y nosotros? Ah!...Nosotros tampoco somos irrompibles. Nuestros huesos corren el riesgo de  fracturarse, nuestra piel herirse... También nuestro corazón,  aunque siga funcionando como un reloj suizo y el médico nos asegure que estamos sanos. ¡CUIDADO! ¡ FRÁGIL ! El corazón se daña muy fácilmente. Cuando oye un "no" redondo o un "sí" desganado,  una especie de "nnnnsí" y merecía un tintineante "¡Sí!"... Cuando lo engañan... Cuando encuentra candados donde debía  encontrar puertas abiertas. Cuando es una rueda que gira solitaria  día tras día...noche tras noche... Cuando... Entonces, siente tiron...