SAUDADE




"Saudade (del portugués saudade) es un vocablo de difícil definición incorporado al español empleado en portugués y en gallego, que expresa un sentimiento afectivo primario, próximo a la melancolía, estimulado por la distancia temporal o espacial a algo amado y que implica el deseo de resolver esa distancia. A menudo conlleva el conocimiento reprimido de saber que aquello que se extraña quizás nunca volverá."

Este sentimiento parecido a la melancolía, pero sin serlo del todo, y que me ha acompañado a lo largo de mi vida, hoy se ha vuelto intenso. Y aunque el saudade nunca podría ser intenso como la tristeza profunda o terrible como la desesperación, lo inunda todo y lo tiñe de gris como un día de invierno en la playa.

Hace poco tiempo una mañana me desperté con una temperatura más baja de lo normal. Era como estar en ese día frío y gris en la playa observando el mar. Yo sé que tuve ese día hace no sé cuántas vidas. El día que me vi a mi misma expatriada de mi hábitat natural. Tengo recuerdos borrosos de lo que era mi estado. Recuerdo las luces brillantes que me rodeaban una noche, flotando tranquilamente sin ningún deseo, sin ningún temor, sintiendo que ya lo era todo y que era todo perfecto, así como era. 

Por eso me gustan las luces artificiales que se encienden por estas fechas próximas a la navidad, todas esas luces me devuelven a ese momento. Claro que menos brillantes, luces artificiales al fin y no como las de mi recuerdo que me rodeaban y estaban vivas.

 No es que no me guste este planeta, me parece curiosamente bello, terriblemente bello. Pero sus vicisitudes son abrumadoras. No entiendo en qué momento quise venir ni porqué. No lo puedo recordar.  No creo que nadie me obligara a hacerlo, tengo la sensación de que fue como embarcarme en un viaje a lo desconocido que despertaba mi curiosidad. 

El asunto es que, me quiero ir. Quiero abrir los ojos y tener consciencia de que solo fue un mal sueño. Una pesadilla muy sólida, pero tan sólo una pesadilla. Un viaje mental que no salió bien. Sé que cuando despierte me reiré como te ríes tú de mis angustias aquí, porque sabes que son una ilusión. 

Pero ahora no puedo reírme, porque no soy feliz, porque metida en este sueño confuso no encuentro paz ni alegría en estos escenarios. Aquí todo es lento, pesado, sólido, frío, rígido, egoísta y oscuro. Nada tiene la luz, la belleza, la ligereza y la velocidad que recuerdo como natural. Sólo por momentos, que son pocos, uno tiene ese atisbo de la realidad desde este estado de profunda ensoñación. Como pestañeos poco frecuentes.

Pero no me puedo salir. No me dejo salir de aquí. Es como si me hubiera obligado a continuar, como si existiera una obligación. Y es que no se trata de mí. Siempre es por otros. Por otros que también duermen y que nunca sabrán esto.  Por otros que también soy yo.

Quiero que sepas que, aunque sonríes observándome, ya no tengo fuerzas. Tú dices que me engaño, que la realidad es como imagino que es y que aún tengo para seguir. Mi imaginación se volvió muy sádica entonces o hay cierta información que no tengo.


A mi tu risa no me causa gracia. Es fácil para ti que ya no estás soñando. Hazme un favor y despiértame, pero súbitamente y de un golpe. Porque, aunque creo que dejo cosas no resueltas, la verdad es que nadie estaría tan loco para querer volver a este sueño, sabiendo que en la ilusión no hay nada que resolver.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Volveré hasta despertar...

Esa necesidad de siempre...

Controla tus pensamientos....