"Todos ven lo que aparentas...
...pero pocos ven lo que realmente eres."
-----------------------------------
Todos suelen ver la máscara con la que salimos a enfrentar el mundo, y no es una sola, tenemos más de una.
Como actores, le damos vida a un personaje... personaje viene de "per sonare" que era el actor que en los teatros griegos que se hacían en la calle, le ponía la voz, el sonido, al que estaba detrás de la máscara. Todos veían las máscara, pocos sabían quién le imprimía el sonido.
Una vez terminada la representación, el personaje quedaba olvidado en aquella máscara hasta la próxima ocasión. Pero en la vida, ya no sabemos cuándo ni con quiénes quitarnos esas máscaras y dejar de representar los múltiples personajes que somos: hijos, hermanos, padres, esposos, profesionales, jefes, empleados, etc. etc. e incluso las más nefastas, las máscaras innecesarias del miedo.
Todos nos imbuímos tanto en esos roles, y les damos vida a personajes que duran poco o mucho, creyendo que somos nosotros, cuando en realidad es solo una parte de lo que somos manifestándose.
Quizás solo un amigo del alma, al margen de la representación de su propio personaje en nuestras vida (el de un padre o una pareja, o quizas una abuela o un amigo), puede ver quienes somos en realidad, quien es el que está detrás de la máscara.... pues aquél que es amigo del alma, puede vernos incluso allí, donde no alcanzamos a vernos nosotros mismos.
Como actores, le damos vida a un personaje... personaje viene de "per sonare" que era el actor que en los teatros griegos que se hacían en la calle, le ponía la voz, el sonido, al que estaba detrás de la máscara. Todos veían las máscara, pocos sabían quién le imprimía el sonido.
Una vez terminada la representación, el personaje quedaba olvidado en aquella máscara hasta la próxima ocasión. Pero en la vida, ya no sabemos cuándo ni con quiénes quitarnos esas máscaras y dejar de representar los múltiples personajes que somos: hijos, hermanos, padres, esposos, profesionales, jefes, empleados, etc. etc. e incluso las más nefastas, las máscaras innecesarias del miedo.
Todos nos imbuímos tanto en esos roles, y les damos vida a personajes que duran poco o mucho, creyendo que somos nosotros, cuando en realidad es solo una parte de lo que somos manifestándose.
Quizás solo un amigo del alma, al margen de la representación de su propio personaje en nuestras vida (el de un padre o una pareja, o quizas una abuela o un amigo), puede ver quienes somos en realidad, quien es el que está detrás de la máscara.... pues aquél que es amigo del alma, puede vernos incluso allí, donde no alcanzamos a vernos nosotros mismos.
-----------------------------------
Comentarios
Publicar un comentario