Odio quiero más que indiferencia



Miraba el horizonte pensativa, justo cuando amanecía, y ya que era su instante de lucidez más brillante de las 24 horas del día, recordó algo y se volvió hacia Pleyd que parecía dormir.

- Por favor, explicame qué es odiar, porque a veces creo que he sentido eso y otras veces creo que solo es rechazo momentaneo a ciertas cosas que me afectan momentáneamente también, hasta que ya dejo de sentirme así, pero entonces he pensado que nunca fue odio... que sólo era "incompatibilidad de frecuencias".

Pleyd abrió lentamente sus enormes ojos brillantes como si regresara aletargado del viaje, y le dijo:

- Hablaremos de lo que es el odio después, por ahora quiero saber ¿cómo sientes el odio? no lo definas, sólo dime qué sentías.

- Bueno... no sé muy bien, he odiado poco y fugazmente, pero no es algo agradable, aunque algunas personas lo disfrutan. En mi viaje encuentro a varios seres que lo justifican y otros niegan que les da cierto placer. Esto es estúpido porque si uno disfruta algo, aunque le haga daño, es imposible ocultarlo. Sólo se mienten a sí mismos. Yo sentía que era como un veneno que me ardía en el interior, o como un usurpador, alguien que quería tomar mi lugar. Aunque quería sacarmelo de encima, tengo que admitir que me costó bastante.
Recuerdo a un ser muy dulce y muy ingenuo que hablaba de odio como hablar de trivialidades. Yo lo escuchaba decir "odio esto" u "odio aquello", y así tenía muchos odios que no eran realmente odios, pero lo decía con una expresión tan inocente que era evidente que no sabía nada del poder que tienen las palabras... no era consciente de como esta palabra, podía mover su mundo.Pero a mi me parecia tan tierna su sinceridad al escucharlo hablar de sus aversiones, que por eso no le decía mucho. Creo que eso lo protegía, el ignorar lo que es  el verdadero odio. Y eso hizo que me preguntara qué es. Retrocedi mil años para buscar la raiz y creo que estoy perdida.

- No está mal... ¿Sabes que es más bajo que el odio?

- Pues no. Pensé que eso ya era demasiado molesto ¿qué podría ser más bajo que el odio o el miedo?

- La indiferencia.

- Pero...siempre pensé que era preferible la indiferencia al odio. Es decir, pensé que si alguien me odiara, sería muy triste y negativo para ambos, habrían consecuencias. Pero la indiferencia no causa daño, tan sólo es dolorosa para algunos.

- Te equivocas. El que odia, odia porque tiene la capacidad de amar con la misma intensidad con la que odia. Y si lo ves por el lado de la violencia, sólo se hace daño a sí mismo. No te dañará lo que no aceptes. Aunque en su odio por ti, alguien te atacara y perdieras tu cuerpo defendiéndolo, su odio no podría dañarte realmente, sólo te verías libre de soportarlo. El odio tarde o temprano matará el cuerpo del que lo alberga, estallará como una bomba de tiempo atada firmemente a sus entrañas. Porque el odio puede hacer que la mente viva dando vueltas en circulos que la enfermarán. Puede mantener a las emociones en un fuego destructor que no se extingue facilmente.. y tendrá que aprender a transformar su odio a un costo muy alto y el tiempo que le lleve esto puede ser incontable. Pero, el odio tambien puede hacer que un alma se convierta en  algo increiblemente superior.

- ¿Eso es posible?

- Sí, porque siempre que uno se acerca a lo peor, tiene la posibilidad de nacer lo mejor. Te da una posibilidad. La indiferencia no te da ninguna.

- La indiferencia nunca mató a ningún indiferente, Pleyd - repuso Fénix

- No puede matar nada, porque el alma que vive en ese cuerpo ya está muerta.




Pleyd descomponiendo y recomponiendo la frase de una vieja canción, para Fénix: "Si tú odias quedaré yo convencido... de que amaste o amarás con insistencia"


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