Borrarás lo que no necesites...
Por supuesto que las cosas no ocurren siempre
como nos gustaría.
Hay momentos en los que nos parece que perseguimos
algo que
no nos está destinado,
que nos estamos dando de bruces una y otra vez
contra puertas que no se abren,
que esperamos milagros que no llegan a suceder.
Menos mal que las cosas son así,
pues si todo
ocurriera como deseamos,
en poco tiempo nos quedaríamos sin asunto para
seguir
escribiendo el guión de nuestra vida diaria.
Dicho guión se nutre de nuestros
sueños,
pero, además, se impulsa con la energía de nuestra lucha.
Y como sucede
siempre con los guerreros que emplean
su energía en el Buen Combate, hay
ciertos momentos en los que es
mejor relajarse, y creer que el Universo
continúa trabajando
por nosotros en secreto, aunque no lo lleguemos a entender.
Dejemos, por tanto, que el Alma del Mundo
cumpla su misión,
y cuando no nos sea posible ayudarla,
la mejor manera de
colaborar con ella es prestar atención
a las cosas sencillas de la vida, como
las puestas de sol,
la gente que pasa por la calle, o la lectura de un libro.
De todas maneras, en muchos casos sigue
pasando el tiempo
y no termina de ocurrirnos nada excepcional.
Pero el
verdadero guerrero de la luz continúa creyendo.
A la manera que tienen los
niños de creer.
Y, como cree en los milagros, los milagros
empiezan a ocurrir.
Como está seguro de que su pensamiento puede
cambiar su vida, su vida empieza a cambiar.
Como está seguro de que encontrará el amor,
el
amor termina apareciendo.
De vez en cuando, se decepciona.
A veces se
hace daño.
Y entonces escucha cómo comentan:
“¡Pero qué
ingenuo es!”
Pero el guerrero sabe que merece la pena.
Por
cada derrota, cuenta con dos victorias a su favor.
En un interesante y minúsculo libro,
El
breviario de la caballería medieval,
hay un texto que debe ser recordado en
estos
momentos de espera:
«La energía espiritual del Camino utiliza
la
justicia y la paciencia para preparar tu espíritu."
Este es el Camino del Caballero.
Un camino
fácil y, al mismo tiempo, difícil,
pues obliga a dejar de lado las cosas
inútiles,
dañinas y las amistades relativas.
Obliga a dejar atrás situaciones,
personas, lugares, en los que no
hay nada que encontrar.
Por eso, al principio, se duda tanto para
elegirlo.
He aquí la primera enseñanza de la Caballería:
"Borrarás lo que hayas escrito hasta el momento
en el cuaderno de tu vida:
inquietud, inseguridad, mentira.
Y escribirás, en lugar de todo eso,
la palabra coraje.
Comenzando la jornada con esta palabra,
y manteniendo la fe, llegarás adonde necesitas».
Paulo Coelho
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