Su As de Espadas
Describir a Pleyd con palabras era súmemente difícil para Fénix.
Como describir el aire que nos rodea...
como describir lo que mueve las olas en el mar...
Era bello, muy alto, altísimo
su forma era muy sutil, y se dejaba ver
Como describir el aire que nos rodea...
como describir lo que mueve las olas en el mar...
Era bello, muy alto, altísimo
su forma era muy sutil, y se dejaba ver
pocas veces para los ojos humanos...
incluso para los de ella.
Era muy estilizado, y sus manos eran muy finas.
Era muy estilizado, y sus manos eran muy finas.
Las alas con las que volaba no hacían ruido casi,
solo emitían un ligero zumbido
solo emitían un ligero zumbido
cuando quería que ella lo sintiera llegar...
o a veces era sólo un perfume flotando en el aire,
invisible.
Su cabello era muy largo,casi blanco y lacio, muy lacio.
Su rostro era ovalado, sus ojos grandes eran como dos luces
brillantes en la noche y eran violetas...
un violeta casi transparente.
Era el color que más le gustaba a Fénix,
invisible.
Su cabello era muy largo,casi blanco y lacio, muy lacio.
Su rostro era ovalado, sus ojos grandes eran como dos luces
brillantes en la noche y eran violetas...
un violeta casi transparente.
Era el color que más le gustaba a Fénix,
antes que el azul del mar y del cielo.
Su cejas finas, casi rectas. A veces solía alzar una cuando
algo que ella decía le llamaba la atención.
Sus labios eran finos, casi como un pequeño detalle
en su hermoso rostro. Hablaba poco en realidad.
Daba respuestas rápidas y cortas a sus preguntas.
Aunque también podía extenderse con las ideas
cuando lo consideraba necesario.
Tenía una espada, que siempre llevaba con él.
Fénix nunca lo vio usarla, aunque sabía que con ella él cortaba los
espejismos que de vez en cuando, aparecían en el camino
disfrazados de oasis.
También atravesaba las mentiras, las máscaras, los escudos...
a veces cuidadosamente, otras de forma violenta.
Él era su compañero, su guía en esta
experiencia de nacimiento y muerte.
Su parte lógica, mental.
Si no lo interrumpía con sus emociones
descontroladas podía aprender mucho de él.
Si no lo interrumpía con sus emociones
descontroladas podía aprender mucho de él.
De lo que él guardaba del viaje.
Porque guardaba cada instante de esta vida
y de otras anteriores, para cuando ella
necesitara esos recuerdos.
Le recordaba que esto era un viaje,
para que no se perdiera en caminos sin salida.
Sobrevolaba el paisaje y le contaba lo que podía encontrar más adelante.
Comprendía cosas que ella no podía, porque hablaba con la vida,
con el universo, con el mundo y con los seres.
Porque guardaba cada instante de esta vida
y de otras anteriores, para cuando ella
necesitara esos recuerdos.
Le recordaba que esto era un viaje,
para que no se perdiera en caminos sin salida.
Sobrevolaba el paisaje y le contaba lo que podía encontrar más adelante.
Comprendía cosas que ella no podía, porque hablaba con la vida,
con el universo, con el mundo y con los seres.
Y se lo traducía en signos comprensibles.
Sin él este viaje sería demasiado.
Sin él este viaje sería demasiado.
Aún sabiendo distinguir la verdad de la mentira,
sus sentimientos y emociones podrían esconderle el rumbo.
Necesitaba la espada con la que él la protegía.
Necesitaba su justicia, que alguna vez parecía fría,
Necesitaba la espada con la que él la protegía.
Necesitaba su justicia, que alguna vez parecía fría,
pero que en realidad estaba llena del amor
más incondicional que conocía.
Ni siquiera tenía recuerdo desde cuando estaba con ella.
Casi desde que nació.
Le tomaba la mano cuando era pequeña,
Ni siquiera tenía recuerdo desde cuando estaba con ella.
Casi desde que nació.
Le tomaba la mano cuando era pequeña,
para caminar atravesando un mundo que,
a veces se convertía en un infierno.
La abrazaba de noche, rodeándola,
y le decía: "estoy aquí, jamás te abandonaré".
Y en cada despedida de las etapas de su
vida, estaba para animarla a seguir adelante.
Incluso las 3 veces que ella tuvo que ser el puente para que seres
llegaran a esta misma vida, estuvo con ella.
Hubo momentos en que ella le pidió que fuera a ver a alguien
querido, para que le contara a su regreso, como se encontraba.
Y así él siempre lo hizo, feliz de poder cumplir su deseo.
Y una que otra vez, alguien lo sintió o lo vio.
vida, estaba para animarla a seguir adelante.
Incluso las 3 veces que ella tuvo que ser el puente para que seres
llegaran a esta misma vida, estuvo con ella.
Hubo momentos en que ella le pidió que fuera a ver a alguien
querido, para que le contara a su regreso, como se encontraba.
Y así él siempre lo hizo, feliz de poder cumplir su deseo.
Y una que otra vez, alguien lo sintió o lo vio.
Él podía comprender que se sintiera triste con
la falsedad de este mundo, ya que sabía
que los Fénix pueden sentir claramente la mentira.
Pero nada de lo que dijera alcanzaría para disipar esa sensación.
Así que solo se limitaba a caminar a su lado.
Porque cuando un Fénix se siente triste,
Porque cuando un Fénix se siente triste,
le cuesta despegarse de la tierra.
Sus alas se vuelven débiles y no vuelan por un tiempo.
Y cuando más tristeza sienten, hablan menos.
Siguen adelante pero ya no se ríen tanto como suelen reír...
Menos mal les dura poco.
Y cuando más tristeza sienten, hablan menos.
Siguen adelante pero ya no se ríen tanto como suelen reír...
Menos mal les dura poco.
Cuando ella reconocía seres de su pasado
vestidos con otro traje humano, él hacía que
comprendiera que si ellos no la reconocían,
no podía interferir.
Que solamente diera y tomara lo que debía.
Esto costaba mucho, porque para ella
solo estaban dormidos y tenía ganas de sacudirlos.
solo estaban dormidos y tenía ganas de sacudirlos.
Pero Pleyd le decía que tenia que controlar ese impulso,
porque finalmente era su ego el que quería eso.
Que si los amaba, tenía que respetar su tiempo.
Y todas las ocasiones en que ella supo previamente cómo se iría
desarrollando su destino, él le dio fuerza para aceptarlo.
Y aunque un Fénix a veces no comprende algunas cosas,
Y todas las ocasiones en que ella supo previamente cómo se iría
desarrollando su destino, él le dio fuerza para aceptarlo.
Y aunque un Fénix a veces no comprende algunas cosas,
sobretodo el porqué debe amar de una forma incondicional,
no le queda más remedio que aprender que así son los Fénix.
Es como son.
Nadie mejor que Pleyd para protegerla de morir antes de tiempo,
para iluminarle el camino, para ver allí donde ella no podía ver.
Para sacarla de los senderos circulares y para ayudarla a divisar el
abismo y entonces construir puentes.
Nadie mejor que Pleyd para protegerla de morir antes de tiempo,
para iluminarle el camino, para ver allí donde ella no podía ver.
Para sacarla de los senderos circulares y para ayudarla a divisar el
abismo y entonces construir puentes.
Le enseñó a volar alto y aterrizar bien, aunque le costó varios
porrazos. Y cuando ella tenía miedo de hacerlo,
él le contaba sobre el valor,
sobre la vida que no es nada sino volamos.
Cuestión de ciencia... que sólo los que vuelan conocen.
Qué haría Fénix sin Pleyd...
Sólo latiría sin brújula ni intención de aprender.
No se transformaría jamás.
El viaje no sería un viaje sin él.
Sería un camino en medio de la noche,
No se transformaría jamás.
El viaje no sería un viaje sin él.
Sería un camino en medio de la noche,
sin luz para alumbrar sus pasos.
Los grandes obstáculos parecerían insalvables.
Los grandes obstáculos parecerían insalvables.
Y la posibilidad de rescatar y guardar lo importante
de cada cosa y continuar caminando, sería imposible.
Pero ahí estaba él. El único que sabía quién era ella.
Y el que la acompañaría de regreso a casa.
Pero ahí estaba él. El único que sabía quién era ella.
Y el que la acompañaría de regreso a casa.
Él era su As de Espadas
en el tablero del juego...
con el que soñaba.
Agosto, 2007
.
-----

Comentarios
Publicar un comentario