El No Amor
Un día, vino a mi consultorio una mujer
con ese sello del sufrimiento en el rostro,
que había visto en tantos rostros,
durante tantos años.
La única técnica que utilicé fue
no utilizar ninguna.
Pasé largas horas a su lado sin hablar,
sin tocarla.
Una mañana levantó la cabeza y,
mirándome a los ojos,me dijo:
- Sufro porque no sé amar.
Jamás había escuchado esa frase.
Por primera vez alguien confesaba
- Sufro porque no sé amar.
Jamás había escuchado esa frase.
Por primera vez alguien confesaba
que no amaba.
Todos quienes conocí habían sido
Todos quienes conocí habían sido
víctimas del amor, incluso yo.
Entonces comprendí que el amor
que proclamábamos era un amor falso.
Pero ¿cómo diferenciar el falso del verdadero?
Y ella dijo simplemente:
- El amor no es sufrimiento.
- El amor no es sufrimiento.
“Eso” que hace sufrir no es amor.
Me sentí tan fresco como hace veinte años,
Me sentí tan fresco como hace veinte años,
lleno de esperanza, porque había comprendido.
Hubiese querido correr por las calles
y gritarlo:
“Lo que pasó es que ¡no amé!...
¡no amé! ¡no amé!¡no amé!”
Porque si sufrimos es a causa de una maldita trampa,
Porque si sufrimos es a causa de una maldita trampa,
y a la vez un estúpido autoengaño,
el del amor falso e impostor...
el no amor.
Hugo Filkentsein
"El libro del No Amor"
.
Comentarios
Publicar un comentario