Embriáguense




Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!"
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.




Charles Baudelaire



Si lo dice Baudelaire...
En cuanto a mi, ya estoy borracha por el arte en todas sus formas,
y por un amor suicida....

Pero he aprendido a fingir sobriedad tan espectacularmente bien, 
que ni se me nota!... 
(a no ser que me conozcan espectacularmente bien)



.
.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volveré hasta despertar...

Esa necesidad de siempre...

Controla tus pensamientos....