No te mueras nunca...
Una vez soñé que mi mejor amigo venía a visitarme y en medio de una conversación muy risueña, se me quedó viendo y preguntó:
¿Que harias si me muero?
¿Qué pensarías? Qué sentirías?
En el sueño, como en la vida, me preocupé por su pregunta, y después de descartar una enfermedad terminal o una depresión suicida, y cerciorarme de que sólo se trata de simple curiosidad, empecé a pensar en su pregunta, para darle una respuesta.
En el sueño, como en la vida, me preocupé por su pregunta, y después de descartar una enfermedad terminal o una depresión suicida, y cerciorarme de que sólo se trata de simple curiosidad, empecé a pensar en su pregunta, para darle una respuesta.
Lamentablemente, desperté un instante antes de contestarle, pero estuve pensando en su pregunta durante mucho tiempo.... aunque, claro, mi amigo estaba muy lejos de saber lo que había soñado yo.
Sin embargo, escribi igual la respuesta. Lo que le diría si me preguntara eso, de nuevo.
"Si te murieras, probablemente yo... lloraría terriblemente.
Durante días y noches las lágrimas saldrían de mí en medio de una tristeza muda.....o quizas el dolor de saber que no podré verte ni escucharte con estos sentidos, sería tan fuerte que hasta me bbloquearía.
"Si te murieras, probablemente yo... lloraría terriblemente.
Durante días y noches las lágrimas saldrían de mí en medio de una tristeza muda.....o quizas el dolor de saber que no podré verte ni escucharte con estos sentidos, sería tan fuerte que hasta me bbloquearía.
Iría a tu entierro y con pocas flores, es que no me gustan los ramos enormes ni las pompas fúnebres. Por mí obviariamos tanta cosa trágica, pero no es posible, no creo que tu familia estaría de acuerdo.
Quizás volvería un par de veces al cementerio cuando me asegure que no hay nadie visitando tu tumba, así me sentaría frnte a ella y te diría todas esas cosas que quise decirte cuando vivías pero no te dije... porque la gente es así, dice las cosas cuando es tarde ya.
Quizás volvería un par de veces al cementerio cuando me asegure que no hay nadie visitando tu tumba, así me sentaría frnte a ella y te diría todas esas cosas que quise decirte cuando vivías pero no te dije... porque la gente es así, dice las cosas cuando es tarde ya.
Menos mal que preguntas esto ahora, me hiciste pensar en eso.
Los días que siguen serían de una soledad extraña, pues aunque esté rodeada de gente, tú ya no estarías ahí y eso haria que me de cuenta que mi mundo ha cambiado, ya nada sería igual. Mi vida se habría convertido en un rompecabezas incompleto, al cual le falta una pieza. Sé que con el tiempo llegaría a acomodar las demás, de modo que el lugar de la pieza que me falta y que eres tú, casi ni se note, y así pueda armar algo... algo decente con ese rompecabezas. Pero nunca llegaría a ser lo mismo. Nada sería lo mismo sin ti.
Tendría que aprender a hacer el montón de cosas que hacíamos, sola o con otros amigos. Y las primeras veces ya puedo imaginar el cuadro... patético.
Luego me daría rabia, ¿porqué la vida y la muerte me quitaron a mi amigo????? y duraría otro tiempo enojada con el destino, mismo que yo proyecté, antes de materializarme en el mundo, y que por respetar lo convenido, tengo en la memoria bastante borroso, pero no olvidado. Como un arquitecto que proyecta en un plano, y luego se introduce en él y lo olvida.
Creo que quizás hasta me enojaría contigo, por dejarme así, sin más...aún sabiendo que es mentira, que nunca me dejaste. Pero ahora ¿a quien se supone que voy a contarle lo que me pasa? si te contaba hasta mis grandes tonterías.
Dentro de todo eso, me asaltaría el pensamiento de que estás bien y que tengo que tomarlo con madurez y con calma... un momento de lucidez que me quedaría muy grande aún, pues se transformaria en autoengaño a los 5 minutos... porque, vamos ¿a quien le importa tomarselo con madurez cuando su amigo ya no está?.
Pero un día.... un día recordaría tu rostro riendo, y me daría cuenta que ha dejado de dolerme tu ausencia así como me dolía, y que tu ausencia jamás sería falta de presencia, aunque suene tan contradictorio.
Los días que siguen serían de una soledad extraña, pues aunque esté rodeada de gente, tú ya no estarías ahí y eso haria que me de cuenta que mi mundo ha cambiado, ya nada sería igual. Mi vida se habría convertido en un rompecabezas incompleto, al cual le falta una pieza. Sé que con el tiempo llegaría a acomodar las demás, de modo que el lugar de la pieza que me falta y que eres tú, casi ni se note, y así pueda armar algo... algo decente con ese rompecabezas. Pero nunca llegaría a ser lo mismo. Nada sería lo mismo sin ti.
Tendría que aprender a hacer el montón de cosas que hacíamos, sola o con otros amigos. Y las primeras veces ya puedo imaginar el cuadro... patético.
Luego me daría rabia, ¿porqué la vida y la muerte me quitaron a mi amigo????? y duraría otro tiempo enojada con el destino, mismo que yo proyecté, antes de materializarme en el mundo, y que por respetar lo convenido, tengo en la memoria bastante borroso, pero no olvidado. Como un arquitecto que proyecta en un plano, y luego se introduce en él y lo olvida.
Creo que quizás hasta me enojaría contigo, por dejarme así, sin más...aún sabiendo que es mentira, que nunca me dejaste. Pero ahora ¿a quien se supone que voy a contarle lo que me pasa? si te contaba hasta mis grandes tonterías.
Dentro de todo eso, me asaltaría el pensamiento de que estás bien y que tengo que tomarlo con madurez y con calma... un momento de lucidez que me quedaría muy grande aún, pues se transformaria en autoengaño a los 5 minutos... porque, vamos ¿a quien le importa tomarselo con madurez cuando su amigo ya no está?.
Pero un día.... un día recordaría tu rostro riendo, y me daría cuenta que ha dejado de dolerme tu ausencia así como me dolía, y que tu ausencia jamás sería falta de presencia, aunque suene tan contradictorio.
la falta de presencia se la dejo a los falsos amigos, que aunque dicen estar, no están.
Entonces con la memoria tranquila y despejada recordaría cada una de las palabras que me decías, los consejos, las veces que me dijiste las verdades en mi cara y hasta tus bromas irónicas que nunca hieren como el sarcasmo.
Me pondría a pensar que es lo que me dirías tú para poder continuar con mi vida, que es lo que te gustaría que hiciera. Si algo querías que cumpliera por ti aquí, lo haría.
Y entonces sabría que estás conmigo...que en realidad no te has ido, que te llevo en mi corazón a donde voy. Que puedo imaginarte divirtiéndote con esta farsa a la que llamamos muerte y a la que tanto tememos.Que estás feliz, en un estado sin tiempo, sin edad, sin distancia, haciendo lo que te gusta. Que volveremos a estar juntos, y otra vez pasaremos un buen rato.
Y entonces sabría que estás conmigo...que en realidad no te has ido, que te llevo en mi corazón a donde voy. Que puedo imaginarte divirtiéndote con esta farsa a la que llamamos muerte y a la que tanto tememos.Que estás feliz, en un estado sin tiempo, sin edad, sin distancia, haciendo lo que te gusta. Que volveremos a estar juntos, y otra vez pasaremos un buen rato.
Eso te diría...
porque los falsos amigos se mueren a cada rato,
porque los verdaderos amigos no se mueren, ni con la muerte.
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